Reseña. Una aventura literaria atemporal: «La librería ambulante» de Christopher Morley

«La librería ambulante», de Christopher Morley (1917; Periférica, 2012)

Opinión:

Creo que esta es una de las pocas veces en que la sinopsis de la editorial me evocó tal maravilloso viaje si leía el libro que tenía entre mis manos, que automáticamente compré un billete sin pensármelo. Y, ¡por Dios, qué me decís de la imagen de su cubierta! Ese pintoresco carromato lleno de los objetos de deseo de cualquier lector que se precie, la captura de ese instante de felicidad en el tiempo entre el librero y la mujer (fijaos en su semblantes); mis expectativas rozaban el cielo. Y después de leerla, tengo que reconocer que la editorial Periférica ha captado muy bien el espíritu de una obra que no decepciona.

La librería ambulante de Christopher Morley es una novela breve pero encantadora, un homenaje a la literatura, los libros y la libertad personal. El texto, un destilado de humor, ternura y reflexión, atrapa un momento histórico y cultural específico, al tiempo que ofrece una narrativa atemporal que resuena con lectores de distintas épocas. A lo largo de sus páginas, el autor construye una obra que parece creada para deleitar los sentidos y evocar un tiempo en que las personas se medían por parámetros distintos a los actuales: la autenticidad, el amor por el conocimiento y la conexión humana.

Publicada en 1917, La librería ambulante surge en un momento de transición en Estados Unidos. La Primera Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo, aunque el país no entró en el conflicto hasta ese mismo año. La sociedad estadounidense vivía una mezcla de modernización acelerada —con la llegada de los automóviles y el crecimiento urbano— y una nostalgia por la vida rural y las tradiciones más simples. Christopher Morley refleja esta dualidad en su obra. La novela se sitúa en un mundo preindustrializado, donde los viajes en carruaje y las comunidades rurales aún dominaban el paisaje, pero también muestra un anhelo por la difusión del conocimiento y la cultura, simbolizado por la librería ambulante del título. Este vehículo, una especie de biblioteca itinerante, es un guiño a la democratización de la lectura, un tema relevante en una época en que el acceso a los libros no era universal.

La protagonista de la historia es Helen McGill, una mujer de mediana edad que vive en una granja junto a su hermano Andrew, un escritor que ha abandonado las labores del campo para dedicarse a sus libros. Cansada de su rutina y del egoísmo de Andrew, Helen toma una decisión impulsiva: comprar una librería ambulante a Roger Mifflin, un excéntrico vendedor de libros que recorre los caminos rurales para llevar literatura a quienes no tienen acceso a ella. Lo que comienza como un acto de rebeldía se transforma en una aventura llena de humor y autodescubrimiento. Helen, acompañada por Mifflin, el caballo Peg y un perro fiel, se embarca en un viaje físico y emocional que la lleva a redescubrirse a sí misma, mientras enfrenta las reacciones de su hermano y los desafíos de la vida en la carretera. La novela culmina con un giro tierno y satisfactorio que celebra la independencia y el poder transformador de los libros.

La ambientación de La librería ambulante es uno de sus mayores encantos. Las descripciones paisajísticas son un deleite: mientras lees, te puedes imaginar el crujir de las ruedas del carruaje, el aroma del heno y el canto de los pájaros al amanecer. Esta atmósfera bucólica de la campiña estadounidense, con sus colinas y granjas aisladas, sirve como telón de fondo y refuerza el contraste entre la vida sencilla de Helen y las ideas elevadas que los libros representan. «El Parnassus», el carruaje que alberga la librería, representa un espacio acogedor lleno de estantes repletos de volúmenes que traen consigo historias, filosofías y sueños.

Cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Le estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir.

Helen McGill me ha parecido una mujer práctica, ingeniosa y decidida, aunque inicialmente atrapada en una vida monótona. Su voz narrativa, llena de ironía y calidez, nos guía con una mezcla de pragmatismo y sensibilidad. Me encanta cómo Helen evoluciona de ser una figura secundaria en la vida de su hermano a convertirse en la dueña de su propio destino. Roger Mifflin, por otro lado, es el alma excéntrica de la novela: un hombre pequeño, barbudo y apasionado, cuya devoción por los libros raya en lo místico. Su entusiasmo es contagioso, y su relación con Helen oscila entre la camaradería y una sutil tensión romántica. Andrew McGill, el hermano de Helen, representa el contraste: un escritor ensimismado que ha perdido el contacto con la realidad, sirviendo como catalizador para la rebelión de Helen.

Christopher Morley, fue un amante declarado de la literatura clásica inglesa, y La librería ambulante muestra claras influencias de autores como Charles Dickens y Robert Louis Stevenson. Del primero toma el humor y la humanidad de sus personajes; del segundo, el espíritu aventurero y la prosa ligera pero evocadora. Su estilo es claro y elegante, con un equilibrio entre descripciones vívidas y diálogos chispeantes. La novela tiene un tono optimista y juguetón, pero no rehúye reflexiones más profundas sobre la libertad, el propósito y el valor de la literatura. El texto fluye con naturalidad, haciendo que las peripecias de Helen y Roger sean tan entretenidas como conmovedoras.

La librería ambulante es una novela que perdura por su simplicidad aparente y su riqueza subyacente. No es una obra compleja en estructura, pero su claridad de ideas y su humanidad la elevan por encima de muchas narrativas de su tiempo. La prosa de su autor, cargada de belleza y precisión, nos transporta a un mundo donde los libros son tesoros y las conexiones humanas, aunque breves, son profundamente significativas. No es sencillo escribir con tal transparencia y encanto, y el éxito de esta novela llevó a su autor a escribir, en 1919, una continuación: La librería encantada. Sin embargo, es en este primer título donde brilla con mayor intensidad su capacidad para capturar la esencia de una época y, al mismo tiempo, trascenderla.

Os invito a deleitaros con los paisajes, los personajes y el amor incondicional por los libros que se respira en La librería ambulante. Una obra tierna, memorable y, sobre todo, un canto a la libertad de elegir nuestro propio camino, ya sea en un carruaje lleno de libros o en la vida misma.

Mi valoración: 4.5/5

Puntuación: 4.5 de 5.

Christopher Morley (1890-1957) nació en Haverford, Pensilvania y estudió en Harverford College, donde su padre trabajaba como profesor de matemáticas. Posteriormente, se matricularía en la universidad inglesa de Oxford para estudiar historia moderna durante tres años (época que contaría en su novela autobiográfica de 1931 John Mistletoe). En 1913, de vuelta en Estados Unidos, se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar en la editorial Doubleday. Pocos años después se convertiría, recorriendo Estados Unidos como columnista y reportero, en uno de los periodistas más prestigiosos de su época. Su primera novela, La librería ambulante (Periférica 2012), fue publicada en 1917; en 1919 apareció su continuación, La librería encantada. Una de sus obras más conocidas, Kitty Foyle, fue publicada en 1939 y trasladada al cine con el mismo título (en España como Espejismo de amor); su protagonista, Ginger Rogers, obtuvo un Oscar por su papel como Kitty. Inteligente, lúcido y sofisticado, fue un escritor de éxito y al mismo tiempo un escritor de culto. Se ha dicho de él, comparándolo con Noel Coward, que su refinamiento era indudablemente británico. Sutil humorista, dijo de sí mismo que amaba tanto a Shakespeare como al Conan Doyle de las aventuras de Sherlock Holmes. Sin embargo, sus dos grandes maestros fueron compatriotas suyos: Walt Whitman y Mark Twain. El eco de su obra se encuentra en escritores de distintos países y generaciones: de Kingsley Amis a Tom Wolfe.

FICHA TÉCNICA DEL LIBRO:
Título original: Parnasus on wheels
Título en español: La librería ambulante
Autor: Christopher Morley
Traducción: Juan Cárdenas
Editorial: Periférica
Colección: Largo recorrido
Encuadernación: Tapa blanda
Dimensiones: 21.0 x 13.5 cm
ISBN: 978-84-92865-50-5
Nº de páginas: 184
Fecha de publicación: 20/02/2012
Idioma: Español

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